La Redondez

Posted on 04 Aug, 2017

La redondez: esa forma que nos lleva a lo natural, a lo más simple y que termina siendo lo mejor. Un símbolo que desde el origen del hombre y la Humanidad ha influenciado y ha sido vinculado con su Ser, con la conexión con su entorno y el Universo, con lo que siente.

El vientre materno es quizás la primera asociación de redondez vinculada con nuestro ser, y esta nos arropa, cobija y da sensación de tranquilidad. Además resguarda y protege…

Tocando la naturalidad y cómo vemos los seres humanos esa conexión con lo circular, hay dos elementos más que obvios que han estado presentes en cada día de nuestras vidas e influenciado nuestro pasar por la Tierra: la Luna y el Sol. Referencias vitales no sólo para nuestra convivencia diaria en este planeta y con la vida, sino además portadores de mitologías y tabúes que además controlan y perturban nuestra historia.

Así mismo, podemos citar a La Flor de la Vida que, con al menos 7 u 8 círculos entrelazados entre sí, demuestra los orígenes del Universo. Esta ha sido referenciada por la mayoría de las religiones de la Humanidad alegando ser el plano del Universo, conteniendo a su vez la base para el diseño del átomo, estructura molecular, forma de vida y de todo en la existencia. Con esto también surge el símbolo del Árbol de la Vida, que tiene en su copa forma circular y protectora.

Más adentrados en lo mundano y social, el Hombre ha usado desde siempre esta forma. Basta ver y citar a nuestras Churuatas o Shabonos, hechos por nuestros pueblos originarios quienes buscan siempre demarcar esa unión-conexión entre la Tierra y el Universo consigo mismo.

La mayoría de las frutas, los huevos de los animales, las nubes e inclusive nuestros ojos -que dicen ser las ventanas del Alma- tiene dicha forma. Estos son algunos de los ejemplos que dejan muy en claro la mítica y constante conexión que nosotros, como diminutos seres habitantes de este universo, tenemos con un símbolo, una forma, una manera.

Resulta obvio que los habitantes más antiguos de lo que hoy conocemos como Venezuela, crearan su más importante alimento con forma circular y que de paso, fuese amarillo como el Sol. El historiador Pedro M. Berenciartu define nuestras arepas como la marca autóctona de nuestros indígenas, que fue legada a la tradición de la familia venezolana y que por esto es muy difícil compararla con cualquier otro alimento.

De origen poco apetecido por los foráneos y hasta vista de manera despectiva, las arepas han sabido calar, no sólo en los paladares del norte de Sudamérica, sino que se ha expandido ha casi todo el Orbe. Ya no está mal vista esa apelación del tirano Aguirre de principio del Siglo XVI, la de “Comedores de Arepas”. De él se dice que su alma sigue vagando en pena por los lados del Tocuyo gracias a los despojos y maldiciones que envió contra los que habitaban Venezuela en ese tiempo.

Pero la Arepa ha sabido calar y adentrarse en todos los rincones de nuestro país y buena parte del continente, donde con su humildad y sencillez, vislumbra y seduce. Partiendo de esa rusticidad ancestral, gana cada vez más terreno inclusive en ciudades y lugares elitescos y sofisticados. Hace mucho que dista de su origen Cumanagoto y se ha convertido en nuestro pan diario. Pero es más que eso.

Con esto en mente y sabiendo que la simple Arepa es portadora de nuestra cultura e idiosincrasia  nos planteamos hacer de ella La PrimmaDonna Venezolana, que fuese nuestro mejor pasaporte y que ayudase a limpiar nuestra teñida imagen nacional. Se nos ocurrió asociarla a un sobre blanco de cartas que viaja y protege importantes cosas en su interior. Así es como vemos que ha sido la Arepa con nuestra cultura que ha acobijado dentro de ella por más de 2000 años todo eso que nos hace ver como venezolanos.

Luego de adentrarme y enamorarme de la Cocina Venezolana durante casi 20 años, sentí la necesidad de retomar la sencillez y hacer de ella algo mejor visto, más divertido y que fungiese como exponente valioso de nosotros como pueblo y cultura.

Pero no quería que la cosa fuese obvia. Gracias a un grandioso grupo de personas que me ayudaron a conceptualizar este sueño nace White Envelope Arepa Bar que nos es otra cosa más que una arepera divertida y alegre. Un lugar donde hacemos comida honesta y sana que estará resguardada y acobijada por delicadas masas en forma redonda que a su vez dejarán ver ese orgullo y cariño que le ponemos cada día.

Y sí, tal como dice la secta Zen sobre el círculo, que representa iluminación y simboliza la perfección humana, para nosotros esa perfección también es circular y la llamamos Arepa!